1. Aclarar los parámetros fundamentales: confirmar el par nominal, el ángulo máximo de torsión de trabajo, el espacio de instalación (diámetro interior/diámetro exterior/longitud axial), la frecuencia de funcionamiento y los requisitos de vida útil, para evitar un par insuficiente o una deformación plástica por sobrecarga.
2. Alinear el sentido de giro de la hélice con la dirección de rotación: la dirección de torsión de funcionamiento debe coincidir con el sentido de giro de la hélice del muelle. Debe dejarse un margen angular del 10 % al 15 % y no superarse el ángulo límite de torsión del material.
3. Seleccionar los materiales según el escenario de aplicación: el acero al carbono para resortes se utiliza en condiciones de trabajo normales; los aceros aleados para resortes, como el 65Mn y el 60Si2Mn, se seleccionan para escenarios de alta fatiga y temperaturas medias-altas; el acero inoxidable 304/316 se emplea en entornos corrosivos.
4. Confirme simultáneamente el método de instalación: aclare de antemano el tamaño del mandril y la forma de fijación del brazo de torsión para evitar interferencias durante la instalación y fallos en la fijación.
1. Utilice un mandril adecuado y compatible: el resorte funciona sobre un eje o mandril. Se recomienda que el diámetro del mandril sea del 90 % al 95 % del diámetro interno del resorte. Una holgura demasiado pequeña provocará desgaste, mientras que una holgura demasiado grande causará desviación e inestabilidad del resorte.
2. Fije y ajuste correctamente el brazo de torsión: el punto de soporte del brazo de torsión debe ajustarse firmemente para evitar deslizamiento y recorrido en vacío durante el funcionamiento, con el fin de prevenir pérdidas de par y flexión anómala del brazo de torsión.
3. Prohíbase aplicar cargas adicionales: los resortes de torsión soportan únicamente momentos puros de torsión. No aplique fuerzas axiales adicionales de tracción o compresión ni fuerzas laterales; de lo contrario, se acelerará el desgaste y se reducirá considerablemente la vida útil.
4. Controlar la temperatura del entorno de trabajo: Las altas temperaturas reducen el límite elástico del acero para muelles, lo que provoca una atenuación del par y una deformación permanente. En escenarios de sobrecalentamiento, deben seleccionarse materiales resistentes a altas temperaturas.
1. Almacenar en un ambiente seco y bien ventilado, alejado de medios corrosivos ácidos o alcalinos, para evitar la oxidación del muelle, que puede provocar una disminución de su elasticidad.
2. Evitar apilar y comprimir durante el almacenamiento para prevenir la deformación del brazo de torsión y la deformación permanente de las espiras.
3. En escenarios de funcionamiento de alta frecuencia, comprobar periódicamente si existen grietas por fatiga en la base del brazo de torsión y en el lado interno de la espira. Reemplazar inmediatamente si se detectan óxido o grietas.